Los científicos acaban de inventar una píldora comestible que puede decirte cuándo estás a punto de tirarte un pedo

Ciencia

Los científicos acaban de inventar una píldora comestible que puede decirte cuándo estás a punto de tirarte un pedo

Los pedos son un subproducto natural y saludable de su sistema digestivo, y todos los tienen de vez en cuando, pero a pesar de lo divertido que es la flatulencia, cómo, cuándo y por qué se forman gases en usted puede revelar mucho sobre el funcionamiento interno de su cuerpo. Ahora, investigadores de la Universidad RMIT y la Universidad de Monash han publicado un nuevo artículo que revela la invención de un rastreador de pedos electronico que puedes tragar como una pastilla. ¿No es grandioso el futuro?

Los científicos desarrollaron la píldora, que se creó como una alternativa más versátil y cómoda a colocar un tubo donde no brilla el sol, para poder detectar y rastrear la producción de gases en el tracto digestivo humano. La idea es que si la ciencia puede identificar dónde y por qué se forma el gas, podría pintar una imagen más detallada de cómo nuestros órganos procesan los alimentos e incluso detectar problemas con ciertas dietas. La investigación fue publicada en Naturaleza Electrónica .

Después de probar por primera vez los prototipos de sus píldoras detectoras de gases en cerdos (cuyo sistema digestivo se parece mucho al de los humanos), los investigadores continuaron con un programa piloto con voluntarios humanos. La píldora en sí es del tamaño de una cápsula grande de aceite de pescado o vitamina, y contiene un transmisor inalámbrico, antenas, baterías y un sensor de gas que detecta cualquier gas que pase a través de la cubierta de la membrana.

Para sus pruebas, los científicos pidieron a los voluntarios que tragaran la píldora mientras mantenían una dieta específica que variaba de una prueba a otra. El alto contenido de fibra provocó un aumento en los niveles de oxígeno en el colon y dolor abdominal en el voluntario, y las pruebas de seguimiento de las heces del sujeto revelaron bacterias que anteriormente se habían relacionado con una digestión poco saludable. Por el contrario, una dieta extremadamente baja en fibra hizo que la píldora permaneciera en el cuerpo del sujeto durante más de tres días completos (en comparación con las 23 horas en la prueba alta en fibra) y los niveles de gas fueron marcadamente diferentes.

La investigación aún está en curso, pero el equipo ya ha creado una empresa con la esperanza de comercializar la invención. La medicina moderna ya se apoya tanto en la tecnología que no es difícil imaginar que los pequeños dispositivos tragables se conviertan en algo común, pero eso aún puede tardar muchos años.